Oaxaca, Oax.- El diputado local de Morena en Oaxaca, Zeferino García Jerónimo, se ha caracterizado por abanderar el discurso de la austeridad y defender los valores de las comunidades indígenas en sus intervenciones legislativas.
Sin embargo, existe una notable contradicción entre su mensaje público y su imagen personal.
Además, pesa sobre él denuncias por violencia intrafamiliar, acoso laboral y sexual en Estados Unidos que, hasta el momento no ha sido aclarada.
Dentro del Congreso de Oaxaca, García Jerónimo se presenta portando vestimenta tradicional indígena y bolsas artesanales nativas, proyectando una imagen de apego a las raíces culturales y la sencillez que pregona en sus discursos sobre austeridad republicana y apoyo a migrantes.
Pero fuera del recinto legislativo, la historia es diferente. El legislador viste chamarras y prendas de marcas de alta gama, burberry, un estilo que contrasta notablemente con el mensaje de moderación y rechazo a los excesos que promueve desde la tribuna.
Si bien cualquier ciudadano —incluidos los funcionarios públicos— tiene el derecho de vestir como prefiera y gastar su dinero según considere conveniente, la incongruencia resulta problemática cuando se construye un discurso político basado precisamente en los valores opuestos a lo que se practica.
El diputado constantemente ensalza la figura del migrante oaxaqueño, habla de solidaridad con las comunidades más vulnerables y critica los excesos del pasado.
Sin embargo, esta doble imagen genera dudas sobre la autenticidad de su compromiso con los principios que dice defender.
En tiempos donde la credibilidad de los políticos está bajo constante escrutinio, la congruencia entre el discurso y las acciones cotidianas se vuelve fundamental.
Zeferino García Jerónimo tiene todo el derecho de elegir su vestuario, pero la contradicción entre su mensaje austero y su imagen de lujo fuera del Congreso pone en entredicho sus palabras.